Hola, hace ya 18 años mi papa tiene diabetes, a pesar de que fue diagnosticado el aceptar su nuevo estilo de vida fue muy difícil pues seguía comiendo en exceso, tomando alcohol, o no cuidarse, dos veces estuvo en el hospital por infecciones en su pie con peligro de amputacion, pero pudo superar eso.

Recientemente hace mes y medio el tuvo que ser amputado, primero debajo de la rodilla y después por falta de higiene y cuidado arriba de la rodilla. Yo no vivo con el desde hace varios años, y aunque soy tanatologa y enseño a trabajar las perdidas, con el no se como ayudarlo porque ademas se ha vuelto demandante por la depresión que esto ha generado.

Ademas como familiar, es mas complicado tratar de transmitirle algo sin que el se sienta victima de toda su situación o de nosotros por no poderlo ver las 24 horas, y por sus necesidades emocionales.

Tanto a mi como a mis hermanos nos cuesta acercarnos ya que del todo no entendemos su enfermedad o por lo que esta pasando, sabemos que los diabeticos tienden a tener alteraciones del caracter e inestabilidad en sus emociones, vemos que es feliz cuando nos ve, pero deseamos poder hacer algo mas por el que solo verlo, levantar su animo para que siga peleando por el mismo.

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Es lo que se llama conflicto de interés, Jaczya... la cercanía emotiva, obvio, te impide tratar su caso como tratarías a alguien desconocido. Sencillo de resolver no es y supongo que tendrás que buscar atención para ti, de tal forma que te ayuden a manejar aquello que la familiaridad consanguínea te impide tratar.

Gracias, pero a que te refieres con conflicto de intereses?

Pues a eso, que por tus lazos de parentesco, te resulta más difícil hablar sobre la diabetes y sus complicaciones, aplicando tus conocimientos de tanatología, lo que seguramente te sería más simple si no le conocieras. Es como el doctor que se ve ante la disyuntiva de operar o no a un familiar, en un procedimiento que usualmente es normal, pero cuando existen lazos emotivos, éstos le dan otro cariz al asunto.
Mi papá también bebía y a consecuencia de esto, falleció. Usualmente yo le escondía las cervezas, porque cuando ya no había se iba a dormir, pero ¿qué hacía yo cuando se ponía más terco de lo normal y lloraba porque ya no había alcohol?, pues nada, qué iba a hacer sino sacar las cerrvezas ocultas o ir a comprarle otras cervezas. Me ganaba la emoción.
El tenía una pistola y ya tomado le gustaba dispararla al aire. Una vez se la escondí y ahí sí no cedí, como con el alcohol, y nunca más la encontró. ¿Que hizo? Consiguió otra. ¿Frente a eso qué podía hacer yo? Nada. Todavía tengo las balas de ambas pistolas, la primera me la robaron y la segunda la cambié por vales de despensa. Mejor uso no le podía dar.
A nosotros los diabéticos, a veces nos gana la depresión y, consecuencia de ello, aunque sepamos que no debemos hacer tal o cual cosa, la hacemos sin medir las consecuencias. Nadie experimenta en cabeza ajena, así que supongo que te corresponde asumir que sus errores no son tus errores y lo mejor que puedes hacer es allegarle los elementos para que tenga una mejor calidad de vida. El debe aprender a enfrentar su realidad, que no es fácil, pero en algún momento debe hacerlo.
Yo, por glotón, en febrero del 2011, me tope de frente con una pared de azúcar llamada realidad: Tuve una cetoacidosis que estuvo a un pelito de llevarme a la tumba o, en otro de los escenarios para nada halagadores, a quedar en estado vegetativo, como consecuencia de una combianción de infartos, cerebral y cardiaco, y todo por comer lo que no debía.
¿Por qué ese afán de comer lo que no? Andaba en fase de negación, depresivo, como tu papá, pero verme ante el abismo me obligó a tomar conciencia y aquí estoy, comiendo lo que debo, me aplicó insulina, una cantidad mínima respecto de la que utilizaba hace un año, hago ejercicio y todo marcha sobre ruedas. Ahorita ando depre, pero bajo control.

Muchas gracias por lo que me compartes, me ayudo a entender varias cosas. Si puedo ayudarte en algo con todo gusto espero poder servirte y de nuevo gracias.

Jazcya: Amiguita un plcer conocerle por este medio tan maravilloso, puedo detallarle explicitamente, lo que probablemente siente ud.

de esta manera.

en el hospital donde trabajo tenemos un acuerdo entre nuestros compañeros y es el siguiente, cuando tenemos familiares de nosotros, hospitalizados o en curaciones o fuese cual fuese el tratamiento, tenemos que desaparecer los familiares directos del paciente y la razon es que no es lo mismo tratar a un paciente que no es tu familiar que al que si lo es.
por experiencia puedo decirte que uno puede ser el mas erudito en la materia y no es que lo sea pero e visto a medicos, y enfermeras especialistas en su materia, y al tratar de ayudar a sus familiares, se les encierra el mundo no saben que hacer....

mi recomendacion es que busque o contacte a un especialista en la materia, y uds tengan contacto lo mas minimo, no digo que lo dejen totalmente, pero si es necesario alejarse un poco mas, evitando la codependencia, lo cual desarrollara mas independencia logrando triunfos a pequeña escala y el ira ganando mas confianza, sobre el alcoholismo existen dependencias que les pueden ayudar con eso

espero haya ayudado en algo su amigo

Luis

Luis, muchas gracias por lo que me comparte. Creo que es muy cierto lo que me dices y parte de eso lo pongo en practica porque no vivo con mi padre, en realidad nunca viví con el. Cuando comencé a cuidarlo fue un periodo de 2 meses (actualmente esta en su casa con su esposa con la que se caso hace mas de 20 años), estando conmigo el sano y estuvo bien, cuando se fue tuvo una crisis. Creo que lo que a el le pasa es algo similar a lo que describe Roberto, tiene una profunda negación. Y bueno sus hijos solo fungimos desde un punto de vista externo excepto por esos dos meses donde por necesidades de salubridad e higiene tuve que estar con un desconocido al que amaba.

Hoy, es difícil la situación por ver su vida en sus consecuencias y quizá que el no mira nada mas que su dolor. Y nuestro deseo es poder ayudarlo. Yo lo que mas quiero es poder entender que proceso lleva, como tanatologa entiendo que es vivir y enfrentar una perdida, pero como ser humano, no entiendo el proceso que vive como diabetico, que cosas son reales y que cosas son las que lo ayudarían.

A veces es fácil, o parece fácil poder decir_ ¡Animo! sigue adelante, pero yo quiero tener la certeza de que si su necesidad es dejarlo, lo haré, o si es gritarle lo haré, o si solo es abrazarlo también lo haré. Por ejemplo yo soy consejera espiritual en mi iglesia, pero Dios me ha enseñado que necesito prepararme antes de poder dar alguna respuesta a alguien, y desearía saber como ayudarlo en este proceso. Con una enfermedad que quizá en años el no ha aceptado y ahora amputado.

- Y claro que me ayudaste¡¡¡ gracias.-

Hola Jazcya,

Una batalla la tienes casi perdida si no tienes información de tu oponente.
Tu padre, por omisión o descuido no prestó atención a la complicación que podrían derivarse.

En tu historia, yo rescato 2 puntos:
- la naturaleza en 18 años llego a una complicación y nunca a un coma diabético ...
cual es el desencadenante ?¿

- en la situación extrema de tu padre, cual es la posibilidad de que informándole de todo lo que es perjudicial para su organismo, mantenga una alimentación de verduras y proteinas. Hasta que punto el organismo podria tener la capacidad de mejorar ¿?¿

Gracias Jorge.

Respuestas:

1.- El desencadenante es descuido alimenticio, he comprendido que quizá el nunca ha aceptado su enfermedad por lo que el siempre come lo que quiere, desayuna comida chatarra, come mucha carne, como carnitas, toma, y pan en la cena, en el desayuno a veces come 4 panes tostados. En realidad no tomo alguna responsabilidad. Cuando ha llegado a esos puntos el sabe que esta mal, y aunque se siente mal no hace algo, cuando lo hospitalizaron de su pie tres veces iba con 900 de azúcar.

2.- Su organismo es increíble, se recupera rápido. De hecho cuando estuvo a punto de perder su pie, con curaciones y medicamento estaba saliendo adelante, el problema es que se descuido la azúcar le subió, tuvo un accidente en moto porque aunque tenia la herida abierta y raspada el salia en moto y un dedo se le puso negro. No quiso ir al medico y desencadeno en la amputación. Pero su organismo siempre ha sido agradecido.

Hola Jazcya
Sobre el desencadenante me referia a porqué, en ese descuido nunca llego a una cetoacidosis y coma diabetico.

Sobre la recuperación, por lo que entiendo segun lo que dices, habria la posiiblidad de mejora ... interesante

No olvides, Jorge, que la glucosa puede ser tan adictiva como el alcohol o el cigarro y nos aferramos a ella con las mismas justificaciones y acciones. En mi escritorio yo atesoraba dulces, para calmar mi adicción al azúcar, por ejemplo. Hoy también los atesoro, pero solamente para en caso de una emergencia.
En cuanto al desencadenante que señalas, yo, con 12 años de ser DM1, he tenido dos cetoacidosis, una distante de la otra por una década y en ese lapso de tiempo solamente tuve dolorosas manifestaciones de polineuritis en dedos y plantas de los pies y en las rodillas, problemática que ahorita no existe, síntomas que en su momento me postraron en cama. ¿Por qué en diez años solamente una vez rondé los linderos del coma diabético-cerebral y no llegué hasta la amputación? Respuesta: Cada organismo reaacciona distinto (vía cetoacidosis, polineuritis, coma, glaucoma, ceguera parcial y total, pancreatitis, etc...) ante el mismo tipo de estímulo (exceso de glucosa).

Roberto... tus aportaciones son buenas gracias. Una pregunta te era muy dificil dejar lo dulce?

No como dulce, ahorita, Jazcya y sé que no comería, ni aunque mi almohada estuviera repleta de malvaviscos, mazapanes, paletas, galletas y demás, papas fritas incluidas.
Pero sí, la verdad es que hasta fines de enero de 2011, comía galletas pródigas en dulce. Hay unos Polvorones de la marca Tía Rosa, en presentación de ocho. Comía muchos de esos y otros individuales, más grandes, los rompía en pedacitos y me pegaba tremendos atracones. O unos panes tostados a manera de sandwich con relleno cremosito. Azúcar y más azúcar. Todos sabían bien ricos con Coca-cola Light, porque haz de saber que yo estaba a dieta. Ajá.
O sea, así es el estado de negación en el que vivía y pues lo típico: pedía una hamburguesa doble todo, o una pizza o lo que fuera y un refresco light, para mantener la línea, así que el chiste que circula por ahí en torno a esto de comer mal y beber sano o "sano", entre comillas, es real... />Para darnos una idea de lo que significa el azúcar en nuestras vidas, en tanto consumo de azúcares como círculo vicioso, ésta es La Ruta de una Coca-cola..., durante su paso por nuestro organismo...
Es difícil, pero una vez que uno se encamina, es posible mantenerse sin comer carbohidratos ricos en azúcares. Y como no se trata de privarse, pues a veces como mazapanes sin azúcar, galletas integrales. He comido hasta churros de avena, integrales, bajos en calorías.

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