Si la dieta y el ejercicio no son suficientes para mantener tus niveles de glucosa bajo control, probablemente necesitarás medicamentos para ayudarte. ¿Sulfonilureas? ¿Metformina? Con tantos nombres extraños, es difícil entender qué son los medicamentos para la diabetes mellitus y cuál es la diferencia entre ellos.

Anteriormente, la única manera de tratar la diabetes cuando la dieta y el ejercicio no eran suficientes, era mediante inyecciones de insulina. Afortunadamente para muchos diabéticos (especialmente los que le temen a las agujas), desde hace ya varios años, la enfermedad se puede controlar también con medicamentos orales (pastillas).

Si tu médico te ha recomendado tomar medicinas para controlar tu diabetes, este artículo te servirá para entender acerca de los diferentes grupos de medicamentos.

Sulfonilureas

Este tipo de medicamentos fue descubierto por accidente cuando notaron que los soldados que tomaban antibióticos con sulfa (o sulfonamidas), terminaban con niveles bajos de glucosa (azúcar) en la sangre. A partir de ese descubrimiento, los científicos crearon varias versiones de las sulfonilureas, las cuales aumentan la cantidad de insulina en el cuerpo promoviendo que el páncreas libere más insulina. Aunque son bastante efectivas, a veces fallan la primera vez que se toman, también dejan de tener efecto después de varios años de tomarlas y, además, pueden provocar hipoglicemia.

La primera generación de este grupo de medicamentos existe desde 1950: Tolbutamida (Orinase), Tolazamida (Tolinase), Acetohexamida (Dymelor) y Clorpropamida (Diabinese y Glucamide).

A pesar de que ya no son tan utilizadas, las sulfonilureas de la primera generación siguen siendo tan efectivas como las de la segunda generación: Gliburida (Micronase, Diabeta, Glynase), Glipizida (Glucotrol, Glucotrol XL) y Glimepirida (Amaryl).

Metformina

Aunque este medicamento se ha usado en Europa desde hace muchos años, en Estados Unidos fue aprobado recién en 1995. La demora se debió a que antes habían prohibido un medicamento similar llamado fenformina (phenformin en inglés) sospechoso de causar acidosis láctica, que puede ser fatal. Pero luego se comprobó que la metformina no causa lo mismo.

Este medicamento bloquea al hígado para que produzca menos glucosa, aumenta la sensibilidad de las células de los músculos a la insulina y reduce la cantidad de glucosa que capta el intestino. Aunque puede fallar la primera vez que se toma, es una medicina bastante efectiva. Tiene relativamente pocos efectos secundarios que no son graves, como molestias gastrointestinales y pérdida de peso (que para muchos es un beneficio). Pero no es recomendable durante el embarazo o cuando se tienen problemas del hígado, de los riñones o del corazón.

En Estados Unidos se vende como Glucophage, o en sus nuevas versiones: Glucophage XR (de larga duración), Glucovance y Avandamet, entre otras. Las ultimas dos son en combinación con otras medicinas.

Inhibidores de la alfa-glucosidasa

Existen dos tipos: Acarbosa (Precose) y Miglitol (Glyset). Estos medicamentos se encargan de reducir el aumento de la glucosa después de las comidas. ¿Cómo lo hacen? Disminuyendo la digestión del azúcar. Esto lo logran al inhibir (bloquear) la acción de una enzima llamada alfa-glucosidasa que actúa en el intestino rompiendo los carbohidratos para convertirlos en azúcares y así facilitar su absorción. El problema es que los carbohidratos serán descompuestos más abajo en tu sistema digestivo y pueden causar dolor de estómago, gases y hasta diarrea. Además, no reducen tanto los niveles de glucosa.

Tiazolidinedionas o glitazonas

Ayudan a tu cuerpo a utilizar mejor la insulina. Son las primeras medicinas que han logrado hacer reversible la resistencia a la insulina. Lo hacen provocando cambios dentro de las células de grasa y de los músculos que es donde se inicia la resistencia a la insulina. Existen dos versiones de glitazonas: Rosiglitazona (Avandia) y Pioglitazona (Actos).

La Rosiglitazona y la Pioglitazona, han demostrado ser muy efectivas, aunque es necesario hacerse exámenes del hígado periódicamente y en algunos pacientes pueden causar retención de líquidos aumentando el riesgo de desarrollar falla cardiaca si se tienen problemas del corazón.

Meglitinidas

Aumentan la cantidad de insulina. Estas medicinas funcionan de forma similar a las sulfonilureas, haciendo que el páncreas libere más insulina antes de cada comida. También pueden causar hipoglicemia y no son recomendables cuando tienes problemas del hígado o durante el embarazo. Existen dos tipos de meglitinidas: Repaglinida (Prandin) y Nateglinida (Starlix).

Si aún no te han recetado alguna de estas medicinas y sientes que podrías necesitarlas, no te automediques pues no funcionan igual en todas las personas. Habla con tu médico primero. El o ella te indicará cuándo es mejor tomarlas en relación a las comidas y si es necesario tomarlas más de una vez al día. En muchas ocasiones se pueden utilizar en combinaciones ya que la forma como actúan es diferente.

La mayoría de las personas con diabetes tipo 2 logran controlar su diabetes con una o varias de estas medicinas y siguiendo la dieta y el plan de ejercicio que les recomendó su médico cuando la dieta y la actividad física no son suficientes. CONSULTA CON TU MÉDICO TRATANTE.

Fuente: Vida y Salud

Etiquetas: medicamentos, orales, tipo2

Visitas: 538

Respuestas a esta discusión

y estamos olvidando los medicamentos de última generación para el tratamiento de dbt2: EXENATIDA (Byetta), LIRAGLUTIDA (Victoza) los inyectables.
Muchas gracias por la información. Es importante para mi, ya que estoy debutando hace poco con diabetes mellitus tipo 2 y tomo Glafornil 850 mg y gracias al ejercicio y a la dieta he podido controlar mi glicemia en forma adecuada. Saludos desde Chile..
Me alegro Viviana que te haya resultado útil la información.
Saludos!
Mi opinión respecto a los fármacos orales:
Casi todos -si no todos- los más usados actúan estimulando al páncreas a producir más insulina. Me pregunto: si es justamente que el páncreas reduce su capacidad de producir insulina, entonces... ¿!para qué forzarlo más!? - haciendo la analogía del páncreas con un limón exprimido al que se le trata de sacar más gotas de jugo cuando está casi agotado, hacerlo significa tener que ajustarlo más y más para exprimirlo. Lo mismo le debe ocurrir al páncreas, por lo tanto considero mucho mejor opción el uso de insulina, la que además lleva al aumento de peso y si se opta además por la práctica de ejercicio, este aumento de peso se puede lograr vía el aumento de masa muscular y no de grasa. Además con la insulina se puede controlar mejor la glucemia y se hasta se puede comer más cuando se nos de el gusto.
Me gustaría conocer otras opiniones.
Saludos.
yo estoy muy de acuerdo con eso,,,,a ver que dice la comunidad,,,un abrazo

RSS

Publicidad



RECURSOS

Equipo de Diabetes Hands Foundation

EQUIPO DHF

Manuel Hernandez
(Co-Fundador, Editor, tipo 1.5/LADA)

Mila Ferrer
(Gerente de la Comunidad EsTuDiabetes, madre de un niño con tipo 1)

Emily Coles
(Gerente de la Comunidad TuDiabetes, tipo 1)

Mike Lawson
(Gerente de Experiencias, tipo 1)

Corinna Cornejo
(Gerente de Desarrollo, tipo 2)

Desiree Johnson
(Asistente Administrativa y de Programas, tipo 1)

 

VOLUNTARIOS DHF

Administradores

Jimmy
N@ty

Abraam

Humberto

Comité de Bienvenida y Apoyo

Riega la Voz

Cargando…

© 2014   Una comunidad de personas afectadas por la diabetes, un programa de la Diabetes Hands Foundation.

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio