Las personas que padecen diabetes deben de tener en cuenta algunos aspectos antes de tomar alcohol, como por ejemplo los siguientes:
El alcohol desde el punto de vista nutricional no aporta nada, lo único que aporta son calorías, por lo tanto aquellos que padecen sobrepeso deben de saber que 1 gramo de alcohol aporta 7 calorías, pero hay bebidas como el vino dulce, la cerveza o algunos licores dulces que ademas de calorías aportan carbohidratos.
Al tomar alcohol sus calorías si no son consumidas se transforman en grasa, por lo que si ademas de diabetes se padece de colesterol o trigliceridos, tomar alcohol puede empeorar la situación.
El hígado es un órgano muy sensible y el alcohol es una de las sustancias que interfiere con su correcto funcionamiento, el hígado en ayunas como ser en la noche produce glucosa y en situaciones de hipoglucemia, por lo tanto si una persona que utiliza medicación vía oral para la diabetes o insulina, el tomar alcohol aumenta el riesgo de sufrir una baja importante de los niveles de alcohol.
Por lo tanto si usted es diabetico y va a tomar alcohol siga estas recomendaciones:
En el día las mujeres no deben de tomar mas que una medida de alcohol al día y los hombres un máximo de dos.
Tratar de consumir bebidas de las consideradas secas como ser; vino tinto, champan seco, cava, etc.
Controlar los niveles de azúcar durante varias horas después de haber consumido alcohol.
Si el alcohol se va a tomar de noche, tratar de hacerlo en compañía de algún snack o una bebida cola, se debe de controlar los niveles de glucosa varias veces e incluso antes de dormir y consumir algún alimento antes de dormir para evitar una hipoglucemia por la noche.


http://www.ladiabetes.net

Etiquetas: CONTROLANDO, DIABETES

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Respuestas a esta discusión

Un estudio aboga por la personalización de los tratamientos para el alcoholismo:

Científicos de la Universidad de Salamanca han realizado una revisión de la literatura científica actual en relación con el alcoholismo. Las conclusiones de este estudio indican que existen nuevos tratamientos farmacológicos con buenos resultados en modelos animales y que deberían aplicarse de manera diferenciada en distintos grupos de individuos según su grado de adicción, características genéticas u otros factores diferenciales.
“No hay tratamientos únicos, porque el alcoholismo no es una enfermedad única, sino un conjunto de enfermedades que tienen una incidencia peculiar en cada individuo, de la misma manera que el cáncer no se puede tratar con un solo medicamento”, señala David Rodríguez.
En la actualidad hay aprobados tres compuestos para el tratamiento del alcoholismo con distintos enfoques terapéuticos. Así, naloxona es “un antagonista de los opioides”. Antabus “hace que el individuo que bebe tenga síntomas desagradables, como un aumento de la frecuencia cardiaca o el enrojecimiento, ya que bloquea el metabolismo del etanol. Acamprosato, por su parte, “bloquea la al neurotransmisor conocido como glutamato”.
Sin embargo, “hay muchos estudios que intentan ver otras posibilidades terapéuticas”, indica David Rodríguez. Por eso, “lo que hemos hecho es revisar qué tipo de compuestos se están utilizando en estudios experimentales, qué efectos tienen y qué posibilidades hay de aplicarlos en determinados grupos humanos”. Además, recuerda que “es necesario el abordaje desde otros campos”, como la Psiquiatría o la Psicología para realizar tratamientos adecuados con los pacientes.
“El alcohol afecta a todo el sistema de transmisión cerebral”, es decir, que afecta “a muchos neurotransmisores, pero nosotros nos hemos centrado en los fármacos dirigidos a dos de ellos: los opioides, un grupo de sustancias que tienen capacidad analgésica endógena; y la sustancia P, que es un péptido que produce el cerebro para el control de la analgesia, la ansiedad o el estrés”, explica.
Los tratamientos experimentales, en su mayoría ensayados con ratas y ratones, están proporcionando “resultados muy interesantes”, en los que básicamente se observa el efecto de ciertos compuestos que actúan sobre los receptores de estos neurotransmisores, opioides y sustancia P. Por ejemplo, los antagonistas de los receptores de la sustancia P tienen efectos sobre la ingesta de alcohol, ya que “en ciertos modelos, reducen la cantidad de alcohol que un animal ingiere o evitan su recaída”.
Sin embargo, no hay un tratamiento específico que sirva para todos los individuos. Entre los fármacos que ya se utilizan, la naloxona se presenta efectiva entre el 60 y el 70% de los casos, pero no todos responden igual. “Habrá que diseñar tratamientos personalizados, como ocurre en muchos otros tipos de enfermedades”, observa David Rodríguez.

http://www.noticias-medicas.com
¿ Se consideran bebidas secas tambien al vino blanco y al rosado?
Hola manel, este tema fue discutido ya en la página te dejo el link: http://www.estudiabetes.org/forum/topics/vino-y-diabetes-1
Creo que hay que diferenciar los efectos que puede causar en Diabetes tipo 1 y tipo 2. Siempre provoca e inmediatamente hipoglucemia. Más aún si se toma METFORMINA. Cuidado con esto.
Abrazos.

Comparto esta información: (El estudio se ha publicado en el ‘European Journal of Clinical Nutrition’)
El consumo de alcohol se asocia con la obesidad abdominal

Por primera vez un estudio confirma que los hombres y las mujeres que beben alcohol de forma continuada sufren en mayor medida obesidad abdominal, un factor conocido por su peligrosa relación con la mortalidad en adultos. El efecto del alcohol en la grasa acumulada es mayor en el caso de la cerveza que en el del vino, aunque ambos tienen un marcado efecto sobre esta adiposidad.

Los mayores incrementos del perímetro de la cintura se observan en consumos altos de alcohol a lo largo de la vida adulta.

Resultados recientes del estudio prospectivo europeo sobre cáncer y nutrición (EPIC) revelan que el consumo de alcohol a lo largo de la vida en hombres y mujeres produce adiposidad abdominal con aumento del perímetro de la cintura. Además, en los hombres provoca obesidad general con aumento del Índice de Masa Corporal (IMC).

El trabajo, realizado durante nueve años y publicado en el European Journal of Clinical Nutrition, contempla una muestra de 258.177 individuos de edades comprendidas entre 25 y 70 años procedentes de 10 países europeos (Francia, Italia, Grecia, Holanda, Alemania, Suecia, Noruega, Reino Unido y España).

“Es el único estudio realizado hasta la fecha que analiza el consumo de alcohol en una amplia muestra de personas adultas de diferentes regiones europeas y examina el papel de la exposición durante mucho tiempo al alcohol en la obesidad abdominal y general”, explica a SINC María Dolores Chirlaque, investigadora de la Consejería de Sanidad de la Región de Murcia y una de las autoras del trabajo.

La mayoría de estudios se basan en el consumo reciente de alcohol durante un periodo corto de tiempo. Además, en este trabajo el método de medición está validado y las mediciones antropométricas no son autoinformadas, sino recogidas por entrevistadores entrenados.

“Queda ahora por analizar si el abandono del uso del alcohol, o un consumo bajo de este, revierte la obesidad abdominal y en cuánto tiempo. Estas cuestiones aún sin contestar suponen nuevas hipótesis para el futuro”, subraya Chirlaque, que también pertenece, junto a varios de los autores, al Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP).

Debido a que los mayores incrementos del perímetro de la cintura se observan en consumos altos de alcohol a lo largo de la vida adulta, los resultados no desaconsejan un consumo moderado, aunque sí alertan sobre el consumo excesivo por su asociación con la obesidad abdominal.

Beber vino es más light

Los investigadores analizaron también el efecto específico de determinados tipos de bebidas alcohólicas, entre ellas la cerveza y el vino. Si bien el efecto del alcohol sobre la obesidad abdominal se explica en gran medida por el consumo a lo largo de la vida, la cerveza tiene más influencia que el vino, aunque ambos tienen un marcado efecto sobre la aparición y acumulación de esta grasa.

Los hombres que consumen más cerveza presentan un exceso de riesgo del 75% de obesidad abdominal, mientras que los elevados consumidores de vino exceden del riesgo un 25%. En mujeres con altas tasas de consumo, el exceso de riesgo para la cerveza es casi el doble que para el vino.

Así, los hombres que consumen tres o más vasos diarios de cerveza incrementan un 50% su riesgo de padecer obesidad abdominal mientras que los que consumen uno o dos lo incrementan un 15%. Por su parte, las mujeres que beben uno o dos vasos diarios a lo largo de la vida tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar obesidad abdominal que las que no llegan a consumir medio vaso. Las que consumen tres o más vasos diarios duplican su riesgo.

Con respecto al vino, las mujeres que toman tres o más vasos tienen un riesgo incrementado en un 60% de tener sobrepeso abdominal que las que no llegan a beber medio vaso. En varones, el aumento de riesgo en las categorías de alto consumo de vino es el 28%.

Referencia bibliográfica:
MM Bergmann et al.: “The association of lifetime alcohol use with measures of abdominal and general adiposity in a large-scale European cohort”. European Journal of Clinical Nutrition, octubre de 2011.
Fuente: ENLACE

EXCELENTE INFORMACIÓN NATY GRACIAS.

Hola Sandra Lis, tu publicación me cayó a pelo, no hay duda que Dios siempre nos pone las cosas en el camino; hace sólo 2 minutos acabo de pedir un consejo al Dr. Boscán en estuconsulta, y al pasar por aquí a dejarte mis saludos, me encuentro con éste interesante e importante artículo. Gracias Sandra por estar aquí para nosotros,lo único malo es que me apena porque yo pensaba celebrar a lo grande mi próxima boda religiosa (quería tomar hasta olvidarme de mi nombre..jejejeje), pero veo que debo tener mucha mesura para eso. Quería avisarte que estaba un poco alejada de la página por estar en infinidad de trámites y ajetreos por el próximo evento que se me acerca, pero una vez que pase todo ello, me tendrán de nuevo por aquí. Gracias nuevamente por estar pendiente siempre de nosotros.

UN ABRAZO Y MUCHAS FELICIDADES MÓNICA ZEGARRA.

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